El día 23 de marzo de 2017, realizamos una serie de entrevistas a partir de unos sucesos preparados en clase por grupos. Cada grupo tenía que escoger a un miembro que actuara de profesional y a otro miembro que actuara de cliente. Una vez preparados, el profesor escogía un profesional de un grupo y un cliente de otro, de manera que realizáramos la entrevista sin conocimiento alguno de la persona y su caso. De esta forma, nos posicionaríamos en función de los problemas que presentara la persona y nos iríamos desenvolviendo poco a poco a lo largo de la entrevista siguiendo una serie de pautas vistas en clase.
En nuestro caso, la historia trataba de una mujer que se queda embarazada con 17 años. En cuanto cumple la mayoría de edad, sus padres la echan de casa, al no compartir la decisión de concebir un hijo. El novio, 5 años más mayor que ella, la acoge en su casa. Sin embargo, al cumplir el séptimo mes de embarazo, tuvieron una discusión muy fuerte, que llevo a la joven a abandonar el domicilio. Ante esta situación, no le queda otra que acudir a sus padres, el único apoyo que le queda. Sus padres, aunque seguían distantes por la decisión tomada, deciden ayudarla. Pero esto no es por mucho tiempo, ya que por falta de espacio, la joven tendrá que abandonar el domicilio cuando él bebe nazca.
Con la oportunidad que le dan sus padres, decide acudir a una trabajadora social de la Parroquia del Carmen, la cual le facilita la entrada a una casa de acogida. Ella convivirá con otras mujeres hasta que pueda asentar un trabajo y una vivienda estables.
En cuanto a las fases de la entrevista diagnostica en el caso de la joven embarazada:
Recepción: En cuanto a la acogida, aunque está debería ser cálida, en la mayoría de los casos comenzamos con una breve presentación, aunque en algunos de los caoss se pudo observador como la persona que elegía el rol de Trabajador Social ni si quiera se levantaba para recibirlo. El resultado de la acogida era que no se generaba confianza y se propiciaba la inseguridad.
En cuanto a la fase de exploración, en la mayoría de los casos no sabíamos qué tipo de preguntas generales llevar a cabo para poder conocer la situación y hacernos una idea básica del contexto. En otros casos, al no saber comenzar el proceso de comunicación con las preguntas adecuados, eran los propios usuarios los que tenían que tomar la iniciativa de la conversación, cosa que en la realidad es un error.
Intercambio o clarificación: En líneas generales el desarrollo de la entrevista fue bastante eficaz. Había diálogo entre el cliente y el trabajador social aunque en ocasiones había demasiadas preguntas o el nerviosismo propio de exponerse ante la clase no nos permitía actuar con naturalidad. También hay que destacar que muchos de nosotros, tendíamos a retirar la mirada del cliente o nos refugiábamos en la situación de poder que otorga la mesa para seguir con la entrevista.
Fase final: Es necesario destacar que a todos nos resultó más complicada fue la parte de despedirnos del cliente. La mayoría no llegaron a despedirse, porque previamente la entrevista había finalizado por falta de preguntas que realizar al cliente o porque alguno de los miembros no podía continuar desempeñando el rol. Aquellos que terminaron las cuestiones a tratar, hicieron despedidas muy frías o sin confirmar las citas sucesivas, lo que resultaba violento a la hora de finalizar el diálogo.
En cuanto al Estado Presenta en el que se encuentra la usuaria, podríamos definirlo como una situación de precariedad y de ausencia de apoyo familiar. Se trata por tanto de una situación crítica en la que una joven embarazada de 6 meses, sin recursos, no dispone de un hogar en el que vivir ni de un apoyo afectivo con el que contar. A partir de ahí el Trabajador Social, diseñará el Estado Deseado de la joven. Este se basa en una exposición de objetivos a cumplir y un repaso sobre los recursos disponibles para realizar el tratamiento y conseguir estos objetivos. En este caso, uno de los recursos disponibles podría ser una casa de acogida de mujeres soleteras al cargo de menores o embarazadas. Disponiendo de este servicio se podrían conseguir los objetivos de: encontrar apoyo afectivo en las demás usuarias y en el profesional, además de disponer de un hogar en el que criar a su hijo hasta que la situación se estabilice.
Con respecto a las violaciones semánticas, hemos podido observar varias: en relación a la generalización han tenido lugar frases como “ no cuento con la ayuda de nadie” “estoy totalmente sola”… Hemos podido observar algún caso de distorsión cuando el profesional intentaba introducirse en un tema que el usuario no estaba cómodo como para contarlo, por lo que se notaba la presión, ya que el usuaria llegó a expresar que si iban a hablar de ese tema se iría. En cuanto a la eliminación, se pudieron escuhar fraes como “discutí con él y me tuve que ir porque además vivía con ellos”, en este caso la profesional procedió a preguntar quien es.
En cuanto a las herramientas necesarias para saber reaccionar ante distintas emociones de distintos usuarios, destacaremos algunas de las entrevistas desarrolladas en clase. Principalmente el nerviosismo era lo que destacaba en todas las entrevistas. Para ello se nos aconsejó que hablásemos más despacio, porque nuestro ritmo determinaba el del usuario. A su vez debíamos bajar el tono de voz, para que el usuario se vea obligado a disminuir el suyo. Es una forma de que el usuario no se vea presionado, ya que le estamos trasmitiendo tranquilidad. Es por tanto una forma de ver en el Trabajador Social una figura de apoyo.
Otra de las emociones era que ante determinados casos, muy concretos, la mesa puede suponer una barrera para la comunicación, con el usuario. Los casos en los que se debe acoger otra dinámica, como sentarse con una postura adecuada, de escucha y sin mobiliario que nos distancie, sería ante emociones de extrema tristeza o preocupación. Para ello se recomienda saber valorar cual es el estado anímico del cliente y determinar la dinámica de trabajo. En el ejercicio de clase, pudimos observar como muchos de los usuarios llegaban en situaciones extremas, como el caso de ludopatía. Sin embargo, no se llevó a cabo este acercamiento con fines tranquilizadores, sino que se desarrolló de manera habitual y directa, lo que generó emociones de nerviosismo en ella.
Como conclusión podríamos reconocer que la entrevista nos hizo ver como la realidad es mucho más compleja de lo que pensamos, puesto que hay que tener en cuenta no solo lo que el cliente nos trata de comentar, sino sus expresiones faciales, gestos e incluso la forma en la que nos trasmite la información. Además en el caso de los Trabajadores Sociales es muy complicado desempeñar las entrevistas, ya que por un lado hay que utilizar un vocabulario sencillo y cercano a ellos, pero a su vez hay que respetar los valores y criterios de la profesión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario